Ya son célebres las propiedades del cacao y sus múltiples beneficios. No es casualidad que su fruto, tan preciado por los aborígenes, fuera uno de los primeros productos que se incorporaron al continente europeo luego de la colonización de América.
Posteriormente, la manufactura suiza ha hecho maravillas conocidas mundialmente. Sin embargo, nunca podrán ser agotadas completamente sus innumerables posibilidades.
Pastelillos de chocolate y arándanos
Ingredientes
190 gramos de harina
60 gramos de cacao
1 cucharadita de polvo para hornear
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
Una pizca de sal
1 manzana grande
1 huevo
1 taza de leche
Esencia de vainilla
400 gramos de arándanos frescos
1- Encender el horno a temperatura media, unos 180º centígrados. Enmantecar un molde de 20×20 centímetros y espolvorearlo con cacao en polvo.
2- En un recipiente aparte, mezclar 190 gramos de harina común (preferentemente de 4 ceros), 60 gramos de cacao, 1 cucharadita de polvo para hornear, ½ cucharadita de bicarbonato de sodio y ½ de sal.
3- En otro bol grande, batir bien una taza de azúcar el puré de una manzana grande y un huevo. Agregar una taza de leche y un poco de esencia de vainilla.
4- Mezclar ambas preparaciones, batir muy bien y verter en el molde. Llevar al horno durante 40 minutos aproximadamente. Luego retirar y dejar enfriar 10 minutos para poder desmoldar sin romper la preparación.
5- Una vez que se enfrió completamente, untar con mermelada de frutos del bosque derretida, cubrir con arándanos frescos y espolvorear con azúcar impalpable. Cortar en porciones de 4×4 centímetros cada una y servir.
Datos para tener en cuenta
De la combinación con el fruto del arándano se obtiene un platillo menos elevado en calorías, que vale la pena elegir a cambio de los beneficios alimentarios que brinda. Entre otras, se destacan sus propiedades antioxidantes, que ayudan a mantener la lozanía de la piel.
El chocolate además es el estimulante más elegido a la hora de levantar el ánimo, pero su sabor único, que se puede combinar de varias formas, es lo que le han hecho ganarse el calificativo de “placer de los dioses”. Se lo puede combinar con un rico café para la hora de la merienda.